Debido a un sobreesfuerzo en el gimnasiotuve dolor en mi espalda. Mis visitas al quiropráctico no me aliviaron el dolor. Durante las primeras sesiones de entrenamiento con FREESPINE, solamente podía hacer movimientos cortos y lentos; pero gradualmente, y de una sesión a otra, pude ir aumentando la amplitud de mis movimientos sin dolor. En tan solo 4 semanas mi dolor de espalda desapareció totalmente y ya puedo doblarme sin ningún dolor. Ahora puedo disfrutar regularmente de FREESPINE en mi propia casa, mantener mi espalda flexible y fuerte, y continuar yendo al gimnasio sin problemas.

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